one caress
Bien, aquí estoy de nuevo, rezando por la única fuerza que me mantiene despierta, rezando por su bendición, implorando por si benevolencia, esperando ser acariciada por sus frías manos, siempre deseando su elixir divino, el descanso de esta vida, la misma muerte de su boca… un hombre baja lentamente de ese altar iluminado por la pálida luz del sirio sobre el loto narcótico de mis sentidos, esperando ser alabado por mis ojos y acariciado por mis dedos espinados, el único, el eterno consuelo de mis pecados…
Llévame a tu oscuridad sin tocar el frío marfil de tu templo sagrado, llévame de la mano hasta tus brazos, llévame a caminos antiguos donde mis ancestros han dejado su mano, sorprenderme al ver algo nuevo en el pasado, pelea a mi lado cuando este mundo me arrastra por sus duros caminos.
Hombre de mi vida, dueño de mi ser y mi alma, dios de mis sueños, solo una caricia me traslada a tu sombra y como humo de incienso etéreo te seguiré hasta perder mis pies, y fusionarme en tu sonrisa de luna, esperando el sol matinal con fríos rayos que empujan al sereno a partir con la huella de tu capa negra…
Una vez más… estoy de rodillas, esperando tu velo nocturno y tu beso sagrado que se lleve mi vida en tu eterna obscuridad.
