Te recuerdo fiel
Quizá esto sea más un escape, que un cuento, ya que en este momento me siento más atrapada, son las 3 40 de la tarde del 17 de marzo del 2010 y aun estoy entre estas paredes … si blancas y bajo estas luces fluorescentes que a cada 20 minutos parpadean con la aparente intención de apagarse… y a esto le podemos agregar que aun no logro sacar a esa pobre criatura canina de mi mente… como es que esto me esta dominando aun más y más, entiendo que la muerte es algo natural… pero cuando la llegada de esta se prolonga o simplemente se provoca como un amante necio que no se cansa de escuchar que no es amado en este momento… esa pasión se hace molesta, antinatural… bueno muchas cosas… y en el fondo no puedo dejar de fruncir el seño con una lagrima que también tintinea al unísono con la lámpara… aunque esto es solo pasajero, y de alguna forma también puede ser delegado o simplemente abandonado… un sentido de responsabilidad o debilidad me impide dejar las cosas así… quiero salir en auxilio de ese pobre animal… y creo que ahora sé como le haré… justo cuando esta lámpara con su suave luz al fin se decidió a quedar con firme iluminación, una idea a surgido en mi mente, total… a quien le puede hacer daño una llamada, al fin esto solo me servirá para calmar mi propia voz interna de no dejar las cosas como están, retar a la vida y de una forma pequeña mostrarle que soy capaz.
Y así fue, llame con un grito de auxilio tratando de salvar un pobre can abandonado completamente a su suerte por un ser que se hace llamar humano, pero la verdad dudo mucho esa parte, en fin, no logre mi cometido, espere demasiado tiempo para rescatar a ese can, sin embargo tras la llamada a la asociación protectora de los animales abandonados, supe que los vecinos hicieron lo posible por salvarla, pero tampoco pudieron, ya estaba muy mal, y no puedo más que derramar esa lagrima que tenia suspendida por el trabajo de las revistas… ya paso más de un año, ya no estoy en esa agencia, ahora mi vida ha cambiado, por eso más que un cuento es un escape, pues aunque parezca ridículo, quizá demasiado sentimental para el gusto acostumbrado, no puedo sacar ese animal de mi cabeza, ese deseo de cariño sincero que reflejaba en su mirada, esa caricia que amable recibía cada día, de alguien que pasara, quien fuera, no le ladraba pues no eran extraños, ni agresivos ni nada de eso, más bien eran sus únicos amigos, sus dueños, sus amos… incluso a su verdadero amo jamás lo maltrato, lo amo con toda la devoción que puede tener un fiel animal, ese amor que expresaba en su hocico que parecía sonreír a ese rostro sin expresión que aparentemente le cuidaba, quizá en sus últimos minutos, sintió el calor y amor de la gente que la rescato, la impotencia de los que no pudimos hacer nada, por la cobardía de los que no lo hicimos a tiempo, estoy segura que abogo y aun en esta nueva vida… seguramente decidió ser humano.
