Héroe verdugo
Eres tan suave cuando pasas por delante mio, que con dificultad puedo escuchar tus pasos, pero cuando entras en mis aposentos, es inminente la huella que dejas en mis labios, mis manos, mis ojos… siempre rescatándome de aquella soledad que peligrosamente tiende a tornarse amarga, y cuando más alto me has elevado, simplemente no resistes ver el desafío en mis ojos al soltarme en caída libre a mi siguiente perdición, para que como suele pasar, entras blandiendo espada y tazando los obscuros y diabólicos recuerdos que la sombra de tu humanidad me deja… eres dulce, y acido, quiero dejarte y no me dejas… ¿como puedo librarme de tus pasos, sin dejar de gozar tus encantos?… mi querido y amante tiempo como siempre haciendo tu trabajo…
